Resucitada por el tirón de la lomografía (mundillo en el que es una técnica bastante popular) y espoleada por la popular cabecera de True Detective, la doble exposición se ha puesto muy de moda y a lo largo del último año hemos visto estupendos ejemplos en cartelería, anuncios, etc.

Y es que la doble nos permite ser doblemente creativos en nuestras composiciones: mezclando entornos para crear espacios oníricos, fusionando personas con paisaje o creando poderosas metáforas visuales. 

En nuestro reciente proyecto The Value Book queríamos hacer algo diferente y llamativo con las fotografías de los empleados de Room Mate Hotels seleccionados para protagonizar el libro. Finalmente, nos decantamos por la doble para crear una serie de retratos llenos de impacto y poesía visual. Aquí tienes algunos ejemplos:

Doble Exposición© Gabriel González / G&G Comunicación

La técnica no es nueva y grandes pioneros de la fotografía, como Man Ray o Cecil Beaton, ya exploraron sus posibilidades. Básicamente, se trata de una superposición de imágenes. En fotografía analógica necesitamos un carrete de desplazamiento manual: primero se toma la imagen “A” (una silueta, un retrato…) y, sin avanzar el carrete, la foto “B” (un fondo, un paisaje, una textura…). Con práctica y suerte se pueden lograr resultados espectaculares.

Doble ExposiciónG&G Comunicación – The Value Book

En fotografía digital, algunos fabricantes han incorporado la opción en sus últimos modelos, como Canon con la 5D Mark III. Y por supuesto, también se puede hacer el trabajo en postproducción, siendo aquí las posibilidades infinitas.

Aquí puedes ver algunos ejemplos de fotógrafos especializados en doble. ¡Esperamos que las disfrutes y te sirvan de inspiración!